Chaves es una ciudad del norte de Portugal que sorprende por su mezcla de historia, aguas termales y paisajes verdes. Situada junto al río Támega y cerca de la frontera con Galicia, su encanto se descubre calle a calle, piedra a piedra.
Caminar por el puente romano de Trajano es como retroceder en el tiempo. Las casas con balcones de hierro, las plazas tranquilas y el aroma a comida casera invitan a parar y mirar con calma.
Entre las visitas imprescindibles: la fortaleza, el balneario, la iglesia matriz y, por supuesto, perderse en el casco antiguo sin mapa, solo cámara en mano.
Si visitas Chaves, no te pierdas el Museu de Arte Contemporânea Nadir Afonso. Dedicado al célebre artista nacido en esta ciudad, el museo reúne una amplia colección de sus obras abstractas, llenas de geometría, color y movimiento. El edificio, moderno y luminoso, está perfectamente integrado en el paisaje, a orillas del Támega.
Incluso si no conoces su trabajo, es una visita que inspira. Perfecta para amantes del arte, la arquitectura o simplemente para dejarse sorprender por otra faceta de esta ciudad tan rica en contrastes.
Aquí te comparto una selección de fotos de mi paseo por Chaves, intentando capturar no solo sus rincones más bonitos, sino también la atmósfera tranquila y acogedora que la define.
Cámara Municipal
Rúa dos Ferradores
| Adega Faustino |