"Escapadas en imágenes" es un blog de viajes contado a través de mi cámara. Ciudades, pueblos con encanto, paisajes naturales y rincones únicos que he recorrido, capturando cada momento en fotos. Si disfrutas viajar con la mirada, este espacio es para ti.
Enclavada entre las sierras del Marão y de Alvão, Vila Real es una ciudad que combina a la perfección el encanto histórico, la riqueza cultural y la belleza natural. Conocida como “la puerta de Trás-os-Montes”, esta localidad ofrece al visitante un viaje por callejuelas empedradas, miradores con vistas impresionantes y un patrimonio que respira historia.
Uno de sus símbolos más reconocibles es el Palacio de Mateus, un elegante ejemplo de la arquitectura barroca portuguesa, rodeado de cuidados jardines que parecen sacados de un cuadro. Su reflejo en el estanque frontal crea una imagen de postal que enamora a fotógrafos y viajeros.
El casco histórico invita a pasear sin prisas: plazas animadas, fachadas coloridas con balcones de hierro forjado y pequeñas tiendas donde se venden productos locales, desde embutidos hasta dulces tradicionales como las cristas de galo.
Vila Real es también tierra de buen vino. Forma parte de la región vitivinícola del Duero, por lo que no faltan bodegas donde degustar tintos robustos y blancos frescos, acompañados de la hospitalidad que caracteriza al norte de Portugal.
Visitar Vila Real es descubrir un lugar donde la tradición y la modernidad conviven en armonía, y donde cada rincón guarda una historia que merece ser contada.
Capela Nova
Obra atribuida a Nicolau Nasoni.
De formas típicamente barrocas, exhibe en su interior azulejos que representan
escenas de la vida de San Pedro y San Pablo, siendo el retablo de la capilla
mayor de talla renacentista, de principios del siglo XVII. En la cima frontal
aparece San Pedro flanqueado por dos arcángeles: uno, sujetando la cruz papal y
el otro con unas llaves, que simbolizan las “llaves del cielo”.
Casa de Diogo Cão
Localizada en el centro de la
ciudad, es un edificio de estilo medieval. En ella habría nacido, según la
tradición, el navegador portugués Diogo Cão, que descubrió la desembocadura del
río Zaire, en el siglo XV.
Iglesia de São Pedro
De origen barroco, la iglesia de
San Pedro fue construida en 1528 al mando de D. Pedro de Castro, Abad de
Mouçós, donde fue sepultado en 1692. Domingos Botelho da Fonseca, hidalgo de la
Casa Real, que también allí yace, mandó revestir de azulejos la capilla mayor.
Resaltan la riqueza del retablo y el techo encasillado. Con un frontal
profusamente decorado, este templo es uno de los mejores ejemplos religiosos de
estilo barroco en Vila Real, siendo la única iglesia con dos torres en esta
ciudad.
Iglesia del Senhor do Calvário
Este templo fue construido en
1680 bajo la Ordem Terceira de São Francisco, que, tras varias intervenciones,
presenta la forma actual. Se destaca, durante el siglo XIX la construcción de
la sacristía y del campanario; el frente está cubierto de azulejo de finales del
siglo XIX o inicios del siglo XX.
El segundo fin de semana de julio
la ciudad de Vila Real se arrodilla ante el paso del Senhor do Calvário, en una
procesión que es el exponente máximo de la fe de sus ciudadanos. Aquí, miles de
personas acompañan la imagen desde la Iglesia del Calvário pasando por la
Capilla de la Misericordia y volviendo al punto de partida, ofreciendo promesas
o, simplemente, expresando su devoción.
Catedral de Vila Real –
Iglesia de São Domingos
Era la antigua iglesia del
convento del mismo nombre, que fue sagrada Seo de Vila Real. Es un templo del
siglo XV, de tres naves, de estilo románico, aunque tardío, con influencias del
gótico, como se puede ver por los arcos ojivales de su interior y por la gran
verticalidad del mismo. Las vitrinas son obra de Jõao Vieira, dedicada al
evangelio según San Juan. El campanario se irguió en 1742 y la capilla mayor
fue reformada en 1753. El templo sufrió un gran incendio en 1837, siendo
reconstruido en la década siguiente.
El atrio de la iglesia, fruto de
su situación privilegiada, es un excelente mirador de la parte este de la
ciudad.
Fuente: Folletos turísticos de Vila
Real
De paseo por Vila Real
Avda. Carvalho Araújo
Avda. Carvalho Araújo
Cuartel de Bomberos
Cámara Municipal
Cámara Municipal
Comer en Vila Real
Comimos en Residencila Bem Estar, en Avda. Carvalho Araújo, pollo asado y una parrillada mixta. Esta última no la recomiendo puesto que meten chorizo, salchicha y la carne de ternera muy pasada. El pollo, sin embargo, lo hacen muy rico y lo acompañan de patatas fritas y arroz en blanco. De postres tomamos vino y de bebida una garrafa de vino de la casa. En total: 17,00 € dos menús.